La Cultura Popular le canta sus cuatro verdades a Abreu, pincha el siguiente enlace y luego dale play al reproductor:

martes, 21 de enero de 2014

Réplica al artículo “Desagravio a Lilia Vera”


Por: Freddy Argimiro Gutiérrez Fassano

Aramita Padrino: en función de lo que planteas en tu escrito “Desagravio a Lilia Vera”, te diré lo siguiente:

No fueron mis artículos los que lesionaron la ética de Lilia Vera, yo simplemente copié un comentario público que Lilia hizo hace algún tiempo y lo contrasté con una acción protagonizada por ella. No es responsabilidad mía que el comentario de Lilia vaya por un lado y su acción vaya por otro.

Tú pudiste haber interpretado desde otra óptica los datos que yo aporté, pero preferiste obviar ese paso para no tener que defender lo indefendible.

No voy a rebatir ni a juzgar las manifestaciones de amor, respeto y admiración que le dedicas a Lilia en tu artículo. Tampoco voy a rebatir ni a juzgar las manifestaciones de rechazo o desprecio que me dedicas a mí. Estás en tu derecho de hacerlo, pero eso sale de la esfera de este debate. Mis planteamientos pertenecen al ámbito de la política. El comentario de Lilia que yo resalté fue un comentario político. La acción de Lilia que yo reseñé fue una acción política, y las críticas que yo le hice a Lilia fueron críticas políticas o politizadas.

Yo decidí visibilizar las contradicciones en las que cayó Lilia Vera no porque eso me cause placer ni porque tenga yo la pretensión de presentarme ante todos como el rey de la coherencia. La participación de Lilia en el acto que se realizó para encumbrar a Abreu podría tener un efecto muy negativo y desmoralizador entre las personas que están luchando por transformar el modelo de gestión cultural excluyente y eurocéntrico que tenemos. Dado lo delicado del asunto no me quedó otra alternativa que lanzar una oportuna voz de alerta.

Si a lo antes expuesto le añades el hecho de que los medios públicos no permiten ventilar estas cosas, y si a eso le sumas que el Ministerio del Poder Popular para la Cultura se convirtió en un monumento al sectarismo, a la corrupción y al silencio cómplice, entonces entenderás mi preocupación.
 
Anexos:
1
La bancarrota ética de Lilia Vera y José Alejandro Delgado (primera parte) 

2
La bancarrota ética de Lilia Vera y José Alejandro Delgado (segunda parte)

3
Desagravio a Lilia Vera

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada