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sábado, 4 de enero de 2014

José Antonio Abreu, los burócratas y algunos artistas populares: tres piezas de la decadencia institucional-cultural

Por: Freddy Argimiro Gutiérrez Fassano 

A mediados del año 2010 el cantautor José Alejandro Delgado hizo (a través de una conocida red social) una crítica relacionada con la gestión cultural del gobierno. Esa crítica desató un aluvión de opiniones a favor de los planteamientos de José Alejandro. Como de costumbre comenzaron a surgir propuestas. 

Amanda Querales entendió que se corría el riesgo de que todo quedara en un simple desahogo momentáneo, y antes de que se apaciguaran las cosas planteó hacer una primera reunión en la casa de Un Solo Pueblo, acción que se concretó a los pocos días. Allí nos vimos Diego Silva, Fabiola José, Marisela Querales, Luis Miguel Badaraco, Amaranta Pérez, Dariela Tello, Cecilia Todd, Ismael Querales, Jesús Querales, Leonardo Vargas, Daniel Gil, José Alejandro Delgado, Amanda Querales y yo, entre otros. 

Ojo: no se trató de ninguna reunión secreta ni yo estoy revelando cuestiones privadas. La convocatoria se hizo a través de Internet. Era un asunto público. 

Por aquellos días acordamos realizar un manifiesto para darlo a conocer públicamente. La idea era que tres personas se encargaran de la redacción y que luego en asamblea decidiéramos si debíamos quitarle o agregarle algo. Las tres personas seleccionadas para redactar el manifiesto fuimos Diego Silva, Leonardo Vargas y yo, cosa que hicimos tomando en cuenta los señalamientos que se habían recogido en las dos primeras reuniones. Estos señalamientos estaban plasmados en unas buenas minutas que, si no me equivoco, fueron hechas por Amanda y José Alejandro. 

Lo cierto es que no hubo chance de debatir en asamblea la propuesta de manifiesto... De repente todo se esfumó. 

Pasaron unas semanas y "sospechosamente" José Antonio Abreu comenzó a estructurar una orquesta sinfónica que se iba a dedicar a la música venezolana. Allí iban a estar varios de los instrumentistas que integran las orquestas juveniles y varios músicos vinculados a los géneros tradicionales de nuestro país, entre ellos algunos de los que habían participado en las reuniones que se hicieron en la casa de Un Solo Pueblo. Al pasar el tiempo, Abreu dejó el asunto así, quizás porque se dio cuenta de que había logrado neutralizar a punta de chantajes y espejismos la indignación que existía en un grupo de artistas, indignación que estaba asociada en gran medida a las prácticas alienantes y monopolizadoras que él representaba (y representa). 

Casi simultáneamente con la maniobra de Abreu, Farruco Sesto (ministro de cultura de aquellos días) se sacó de la manga lo del Sistema Nacional de las Culturas Populares. 

“El nuevo sistema captó a varios artistas valiosos y a algunos servidores públicos competentes. Estos artistas y estos servidores públicos fueron utilizados por Farruco como escudo protector y también como cortina de humo. El caso del sistema de Abreu y el caso de corrupción "Anda suelto el animal" (1) dejaron de ser los "temas del momento" y le abrieron paso a una ola de optimismo vinculada al surgimiento del Sistema Nacional de las Culturas Populares.” 

“Posteriormente Farruco negoció su salida del ministerio y nombró a su sucesor: Pedro Calzadilla. En manos del nuevo ministro (quien es una persona honesta) pasó lo que Farruco sabía que iba a pasar: las ilusiones que despertó el Sistema Nacional de las Culturas Populares se desvanecieron tal como ocurre con cualquier proyecto que ha sido diseñado para fracasar.” (2) 

De un trimestre para otro varios de los artistas que habían planteado sus quejas y sus propuestas en la casa de Un Solo Pueblo aparecieron en las nóminas de ciertos entes dependientes del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, pero lo malo no fue eso, lo malo fue que esos artistas pasaron de la indignación al silencio y luego pasaron del silencio a las fanfarronerías gobierneras. La frase que se puso de moda para enmascarar cualquier inconsecuencia (y para hacer alarde de una supuesta disposición para la lucha) fue: “Hay que dar la pelea desde adentro”. Esa consigna quedó desmentida por los hechos, pues nunca hubo “pelea desde adentro” ni la intención de darla. Todo se redujo al típico planteamiento inconfesable: “Yo ya me salvé, los demás que vean cómo hacen”… 

A muchos de los que decían que la gestión cultural del gobierno era pésima, hoy en día los podemos ver y escuchar declarando que la gestión cultural del gobierno es una maravilla. 

No estoy insinuando que todos los que participaron en aquellas reuniones negociaron su espíritu crítico. Entre los que asistimos hay de todo: gente que prefirió apartarse, gente que se incorporó o continuó en las instituciones públicas sin vender su nivel de criticidad, gente que dejó a medio mundo con los crespos hechos y se dedicó a disfrutar de las mieles de la burocracia, etc... 

Aquí les dejo el manifiesto que no pudo salir a la luz pública: 

MANIFIESTO 

Un nutrido grupo de profesionales de la música, comprometidos con las expresiones culturales que reflejan la venezolanidad (entendida ésta como el conjunto de características que nos hacen particulares frente al resto del mundo), manifestamos nuestra preocupación ante las sistemáticas y premeditadas acciones que vienen ejecutando varios entes de la Administración Pública en contra de la identidad nacional, acciones éstas que constituyen un claro y contrarrevolucionario mensaje a favor de la dependencia cultural, la alienación, el eurocentrismo y la imitación de espectáculos decadentes propios de las sociedades en estado de descomposición. Asimismo, rechazamos categóricamente el proceso de monopolización y mercantilización que se ha llevado a cabo sobre los legítimos y naturales espacios de nuestra soberanía cultural. 

Sólo la fuerza cohesionada de los poderes creadores del pueblo, sus formas y saberes, harán frente a esta realidad. 

¡Por el Encuentro Nacional de Defensores de la Identidad! (Fin del manifiesto) 

Otra historia que todo el mundo debe conocer: 

Cuando el gobierno decidió inyectarle un dineral al Sistema de Abreu para que desarrollara el Proyecto Alma Llanera, se generó una gran molestia entre los músicos populares, particularmente entre los integrantes de las Orquestas Típicas. 

Fidel Barbarito (quien aún no era ministro pero que ya estaba al frente del Sistema Nacional de las Culturas Populares) se sintió muy presionado porque muchas de las críticas se las dirigían a él. Incluso mucha gente le llegó a preguntar que cuál era la posición de Pedro Calzadilla (ministro de cultura para esa fecha). Fidel, con una mezcla de vergüenza y nerviosismo, respondía que Calzadilla no había planificado eso y que la decisión la había tomado el Ejecutivo Nacional. 

Lo cierto es que en medio de aquella crisis me llegó por distintas vías la información de que Fidel quería que los artistas populares hicieran un comunicado de protesta por el asunto del Proyecto Alma Llanera. A mí me pareció correcta la idea y creo que en aquel entonces yo hubiese suscrito un comunicado de esa naturaleza. Ah, pero resulta que Fidel no iba a firmar el documento, pues, según comentó, le resultaba muy difícil tomar partido por su condición de funcionario público. 

En pocas palabras, Fidel estaba mandando a los artistas populares a dar la pelea mientras él esperaba el resultado sentado cómodamente en una butaca de su oficina... ¡¡¡Insólito!!!... Sobra decir que el comunicado de protesta quedó en la nada y que Abreu se salió con la suya una vez más. 

Comentarios finales: 
Las maniobras que José Antonio Abreu pone en práctica en la actualidad son las mismas que él utilizaba en la Cuarta República (3) 

Las cosas que he señalado en este artículo no deben quedarse en el plano anecdótico. La idea es que extraigamos un aprendizaje para que no tengamos que “tropezar nuevamente con la misma piedra”. 

Si queremos avanzar es indispensable que aprendamos a detectar y a desarmar las trampas que los oportunistas suelen colocarle a la gente que apuesta por una verdadera Revolución Cultural. 

(1) Caso de corrupción “Anda suelto el animal”: http://vitraldeopiniones.blogspot.com/2011/03/no-la-impunidad_03.html 

(2) Extractos de mi artículo “Farruco Sesto y José Antonio Abreu”. Aquí lo pueden leer completo: http://laotracaradelsistema.blogspot.com/2012/06/farruco-sesto-y-jose-antonio-abreu.html 


 freddyargimiro@hotmail.com

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